martes, 19 de abril de 2016

Contra las cuerdas

Yo no sé si el término se ajusta a la situación que intentamos describir, pero siempre oí decir que no es una situación fácil. Me declaro totalmente incompetente en la materia y tendré que recurrir al conocimiento y experiencia de 2 Amigos que fueron púgiles: Jorgito Pérez (el hijo del Perro) Amigo de la infancia y de Carlos Marrero Amigo de la vejez. Ellos seguramente podrán ilustrarnos en la materia y tal vez devolvernos al Centro del cuadrilátero para tener una visión más amplia de cómo movernos.

Los últimos acontecimientos registrados en Brasil, han despertado las alarmas en el Progresismo Uruguayo y harán todo lo que esté a su alcance y un poco más, para defender la Democracia amenazada en el país hermano. Cabe destacar aquí que Venezuela también amenazada, también conspirada desde el exterior, no tuvo la misma suerte en materia de indignaciones. Para el caso de Brasil, el argumento sería: algunos diputados no podrán acabar con las espectativas de millones de ciudadanos que votaron a Dilma. Vistas así las cosas, tendremos que apoyar SÍ o SÍ. Y esta defensa a la causa democrática puede tener también otras lecturas: Se están curando en salud o será también un mensaje inequívoco a la llamada "oposición" que aspira a los sillones?

Y cuando decimos "sillones", lo hacemos en el entendido que esa será la única inquietud de estos opositores, pues en lo demás están totalmente de acuerdo.La Economía, la Impunidad y la venta de Soberanía, permanecerán incambiadas. La consigna es: "Ya está bien" como dijo un representante de esa oposición. Le faltó decir, ahora dejame hacer la mía. Más o menos. Y con otras palabras, a partir de ahora cualquier sospecha de corrupción o malos manejos en la función pública, podrán ser considerados como conspirativos,cualquier crítica a los representantes electos, podrá ser considerada como anti-democrática como bien nos ilustró la Ministro Munoz, cualquier denuncia, cualquier conflicto, cualquier paro o huelga, pueden ser palos en las ruedas o incitación al desorden por parte de sectores radicales e intolerantes. O sea que cualquier manifestación de descontento, puede ser sospechosa de quien sabe qué propósitos.

Y en este panorama de estar contra las cuerdas o entre la espada y la pared, el Pueblo tendrá que optar por la salida "menos traumática" tal cual nos enseñaron en el Club Naval, la más inteligente, en ocasión de votar la Ley de Caducidad bajo amenaza de "ruidos de sables en los cuarteles". Y no nos quedará otra salida que optar por el menos malo, por el menos corrupto. Cómo querés morir, de peste o de cólera? Y tendremos que elegir, a no ser que nos paremos frente al espejo y la conciencia. Qué nos preguntemos si será moralmente aceptable vivir de este modo, si es que aceptaremos vernos reducidos a simples cómplices de una mosqueta que tendremos que aprobar sin chistar, aún sabiendo que perderemos siempre. Estamos contra las cuerdas y tendremos que salir como sea. Con campana o sin campana, apostando a la dignidad necesaria para hacerle saber al rival, que la pelea aún no está decidida.







No hay comentarios:

Publicar un comentario