domingo, 10 de julio de 2016

La mosqueta legal

por Hugo Bruschi en el Año de la Resistencia.
                             
  "......y todavía hay gilastros que no tiran a embocar
   sabiendo que es juego noble, es Industria Nacional....."
                                                                                               Del Quinielero de Carlos Gardel.

Hagan juego señores, pruebe su suerte!!! De pronto una mujer salta de alegría al comprobar que había acertado y recibe el pago a la vista de todos. En ese momento, la futuras víctimas que siempre pueden ser más de uno, no sospecha que esa mujer forma parte del negocio, mejor dicho de la estafa. Ella gana y desaparece hasta que se renueva la clientela, para luego volver a aparecer y por supuesto, volver a ganar. A veces sucede que llega la policía y el juego noble se las tiene que tomar. A veces uno se pregunta si estas cosas tendrían lugar en otras sociedades, en donde la gente vive de sus ingresos, en donde no existen apremios para llegar a fin de mes, en donde la gente no es presa fácil del engaño porque está bien informada y porque existe otra moral ciudadana, en donde a un jodedor no se le considere "un vivo", "un rápido", etc.
Sería impensable ver a 2 o 3 atorrantes con una mesita y tres cubiletes, invitando a ganar dinero a la gente. Tendrían que buscar otras formas de engaño - que las hay por supuesto - pero más sofisticadas como puede ser la Pirámide o la venta de acciones. Porqué entonces estas formas primitivas y baratas de engañar gente, tienen vigencia en el Uruguay o en algún otro país de la región? Será que el mismo sistema de engaños que rige los destinos del país, posibilita estos cuentos del Tío, estas estafas colectivas?
Qué es el juego de Izquierdas y Derechas que le ofrecen a la gente? No es acaso una mosqueta legal no reprimida por la policía sino apoyada? Piénselo amigo ciudadano, cuando le propongan jugar, piense que su bisabuelo ya jugó y si no fuera porque la muerte llamó a su puerta, todavía estaría esperando los beneficios de la apuesta. Piénselo bien antes de elegir el vaso que esconde la bolita, mire que después no hay lugar a reclamos y mucho menos al pataleo. Mire que si se queja, no faltará quien le diga: "ahora es tarde, andá a llorar al cuartito". También le puede pasar lo que me tocó a mí. Le expliqué estas cosas a un hombre que aún cree y espera y me dijo:" Bueno, no todo es tan negativo, mi abuelo apostó y ganó 200 pesos".........Bueno, le respondimos, felicitemos al abuelo.
 
 
 
 
 

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