jueves, 16 de junio de 2016

Compre su democracia ahora y pague después

por Hugo Bruschi en el Año de la Resistencia.

 Alguien dijo una vez, que el hombre creó a Dios y luego se arrodilló ante él. A partir de entonces la gente busca en el más allá, las respuestas que no encuentra en el más acá. Es más fácil creer que andar averiguando, que andar dudando y además es menos traumático. "No hay mal que por bien no venga" o "Dios así lo quiso" son algunas de los consuelos que nos damos ante el infortunio. Pero lo más triste de toda esta historia, es que la Fé tiene propietarios, si no me creen averiguen como viven los pastores - no los de la noche de Jorge Amado - sino los de la miseria. Ellos venden un producto del mismo modo que otros venden Democracia. Oferta y demanda, todos venden ilusiones, esperanza y si el fracaso golpea la puerta, siempre tendremos la recompensa en el MIDES o en el cielo.

La Democracia tal cual la entienden sus fabricantes, es un producto que como todo artículo está sujeto a las leyes del mercado. Supongamos a la Democracia como una marca de automóvil. Todos tienen 4 ruedas, pero los precios varían de acuerdo a la calidad. Ud. no puede comparar las virtudes de la Democracia con las de un Mercedes, un Audi o un BMW. Mucho menos con los Ferrari o Lamborghini. Esa categoría de autos está destinada a gente que sabe disfrutar del producto.

Un hombre atraido por las tentadoras ofertas, entra al negocio y como de costumbre un vendedor sale a su encuentro. "En que podemos ayudarlo?" Mire, me gustaría hablar un poco de Democracia, respondió el cliente potencial. Está fabricado en Uruguay?, volvió a preguntar. Nó, le responde el vendedor, "tiene un motor Ford y está ensamblado en México. La parte motriz está garantizada y la carrocería tiene un tratamiento anti-oxidante garantido también por 12 años. El automóvil viene en 3 modelos pensados para mejor elección del cliente, y de acuerdo a sus necesidades. Tenemos el todo-terreno con tracción en las 4 ruedas, recomendados para trabajar en terrenos de difícil acceso. Luego tenemos la versión urbana con sensores de aparcamiento como novedad, útiles en ciudades con escasez de estacionamientos. Por último tenemos el Democracia Sport. Se trata de un Cabriolet híbrido con apagado y encendido de motor en las señales, siempre pensando en el medio-ambiente" Y el precio? preguntó el cliente..."Bueno, depende del modelo, pero por ejemplo la versión urbana que es la más solicitada, anda por los 12.000 Dólares, de los cuales se paga 10% al contado y el resto en 5 años. La idea fue lanzar un producto para gente sin mayores exigencias. Con ello no quiero decirle que el producto sea de mala calidad, pero Ud. me entiende. Hay gente que hace más hincapié en ciertas cosas sin importancia que a la postre encarecen el automóvil. Además por este precio sería descabellado pretender una Democracia con las virtudes de un Bentley o un Porsche, no le parece? Este automóvil está pensado para el bolsillo del consumidor......." Bueno, de ser como Ud. dice no hay como perderse. Me lo llevo ya mismo........

A nosotros humildes creyentes, sólo nos queda aplaudir lo que nos ofrecen dado que el bolsillo no dá para más. Será que no hicimos los esfuerzos suficientes para merecernos otra cosa? Y así compramos el producto aunque pase más tiempo en el taller mecánico que en la calle. Pero estamos contentos porque conquistamos este producto luego de haber derrotado a la Dictadura, porque creemos en el porvenir y seguimos progresando aunque más no sea para atrás.

Vió Amigo de la Vidriera que todo depende de como se vean las cosas? La fé mueve montañas, pero yo que soy escéptico por naturaleza, me pregunté muchas veces si habíamos derrotado a la Dictadura. Habrá sido para darnos ánimo, para sentirnos arte y parte en el combate? Fuimos denunciantes, fuimos solidarios- claro está - pero fue suficiente para derrotar a la Dictadura? Seguiremos creyendo que la lucha liberó a los presos, que el acto del Obelisco marcó el fin de las botas y las fustas? Yo estoy convencido que la Dictadura se derrotó sola o mejor dicho le dieron licencia hasta nuevo aviso. A esa altura era necesario un lavado de cara y en ese sentido el Imperio jamás se equivoca. Los presos fueron puestos en libertad, porque un Pacto llamado del Club Naval, aseguró la impunidad de otros que tendrían que estar presos por sus crímenes de lesa humanidad, y hoy pasean sus perritos o sus nietitos por la rambla o por algún balneario. Y así fue que tuvimos este producto llamado Democracia pensado para salidas de emergencia y además en su bolsillo modesto de tercermundista. No me digan después que el Capitalismo no es inteligente y como si fuera poco pusieron al frente de la firma a los mejores vendedores. Incluso hay gente que está tan contenta con el producto, que nos dicen que ya nada tenemos que envidiar a los Ferrari o a los Porsche.

Realmente fantástico..........sólo cabe aplaudirlos.



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