viernes, 28 de abril de 2017

Libro al paredón




por Hugo Bruschi en el Año de la Organización.

"Justicia Revolucionaria" mediante, el libro traidor y maldito fue ejecutado. Leiste el libro? contame que dice..."No sé, no lo leí" me respondió un conocido. Pero entonces porqué lo condenaste a muerte? Y no fue el único, hasta hubo un periodista - para ser más precisos, un director de revista - que se niega a leer el libro y al mismo tiempo lo condena. Ni siquiera su curiosidad periodística pudo animarlo......Así de peligroso es este libro. Y en medio de este oscuro panorama, sentí como deber moral conseguir el libro y al final me llegó por gentileza de Arapey Cabrera. Lo leí con atención como corresponde y por tanto me siento moralmente respaldado para opinar del mismo. En el acierto o en el error, pero con cabeza propia.

El capítulo referido a las finanzas que a alguna gente preocupa tanto, lo obviaremos porque a mi modesto juicio, no aporta demasiado a la imagen del destinatario del relato. La periodista María Urruzola sus razones tendrá y tal vez haya querido despertar una polémica acerca del financiamiento de los Partidos Políticos y sus campañas electorales. El tema central del libro, es el protagonismo del Sr. Fernández Huidobro en la vida política del país, mejor dicho de la parte negativa e impune de la misma. Y aquí va nuestra opinión: Muy temprano, los Servicios de Inteligencia detectaron las ansias de protagonismo y de poder, del Sr. Fernández Huidobro. El sentía el número 1 y no por casualidad fue el elegido para salir a negociar la rendición incondicional de quienes aún resistían en las calles. La negativa de sus compañeros, lo llevó más tarde a elaborar perfiles de quienes permanecían aún en libertad. Y ALLÍ SELLÓ SU SUERTE. DE AHORA EN MÁS,SERÍA UN REHEN PERMANENTE AÚN EN DEMOCRACIA. Y no sólo él, sino algunos más que dejaron estampadas sus firmas en documentos muy bien guardados por los militares. Por supuesto que para disimular tanta ignominia, debió elaborarse una teoría para convencerse a sí mismo y para la hinchada seguidora. Que estaba haciendo un trabajo para incorporar a las FFAA a la Revolución. ALGUIEN PUEDE CREERSE ESTO? Estoy seguro que los Servicios de Inteligencia se cagaban de la risa. Pero la procesión iba por dentro y con ella el alcohol para amortiguarla, fue su amigo fiel, su forma de auto-medicarse. Y en esa condición de alcoholista, tal vez luchando con los demonios de su conciencia, encontraremos la explicación más sencilla al porqué de tanta arrogancia y soberbia, de tanto agravio a quienes reclamaban Verdad y Justicia. Por ello hay que descartar las teorías del hombre quebrado en las prisiones. Y para ello hay que dejar bien claro que no existen los Superhombres, el sufrimiento tiene sus límites y cualquiera puede quebrarse en determinado momento. NO ES EL CASO DE FERNÁNDEZ HUIDOBRO. EL SIGUIÓ TRAICIONANDO AÚN EN LIBERTAD, YA LIBRE DE CADENAS. A tal extremo llegó su delirio que ya se sentía parte de las FFAA. y como tal fue recordado por sus iguales.







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