jueves, 29 de octubre de 2015

La importancia de una letra

por Hugo Bruschi en el Año contra la Impunidad

Hubo un tiempo, en que el abecedario celeste no pudo cumplir con la tarea para la que fue creado. Un tiempo en donde determinadas letras destacaban del resto y adquirían una importancia tal, que podían determinar el futuro de las personas. Podían decidir sobre su "idoneidad" - para usar un término de moda - para revistar en la función pública e incluso en la privada, donde no era aconsejable mantener en la plantilla laboral, a ciertas letras peligrosas.

Y dentro de ese complejo panorama, en donde los ciudadanos eran clasificados con las letras ABC, hubieron claro está quienes fueron beneficiados con la A, que era como sacar la  "grande" o por lo menos el 5 de oro. Y para esa delicada tarea de reunir méritos, mucha gente apeló a ciertos recursos un tanto reñidos con las buenas costumbres: LA DELACIÓN.

Recuerdo que 1975 fue declarado Año de la Orientalidad y fue precisamente el año donde se registraron más "orientalidades". Bastaba observar las citaciones a la calle Maldonado o a Jefatura para comprobarlo. Allí el delatado tendría que explicar con satisfacción para sus interrogadores, del tenor de la acusación sobre sus actividades sospechosas. De acuerdo al resultado de aquellos interrogatorios, sería la letra recibida que lo habilitaba o nó, para seguir trabajando. "Por algo lo habrán citado" era común escuchar en los lugares de trabajo.
De todos modos es justo reconocer que fueron más los que aprobaron con buena nota, que los rechazados. Uno de aquellos llegó a Presidente de la República, lo que habla a las claras de los méritos reunidos a su foja de servicio. Y este hombre una vez pasada la etapa dictatorial y haciendo gala de su buen olfato a la hora de los negocios, eligió al Frente Amplio. Nó por un problema de principios, sino porque aquél olfato le decía que Blancos y Colorados tenían los días contados. El Pueblo no los quería más. Y así fue que este hombre llegó a la presidencia, luego de haber sido Intendente por Montevideo. Y con él se vino toda aquella gente que la balconeó en los días difíciles y quienes también como él apoyaron a la Dictadura. Fue un negocio a dos puntas, pues quienes miraron para el costado cuando se mencionaba su pasado, vieron en este candidato el hombre ideal para ganar una elección: estaba autorizado y apoyado por Wáshington, el Fondo Monetario y el Banco Mundial.

 Se puede pedir más?
Por todas estas cosas, La Vidriera no entiende como mucha gente aún espera de este individuo medidas de izquierda. Este hombre de izquierda tiene el brazo o la pierna y la gente que lo votó otro tanto. Y por ello ganaron, le dieron la oportunidad a aquellos que apoyaron la dictadura, de reivindicarse para la platea. "Yo soy del Frente" me confesó un delator algunos años más tarde. Si será tentadora la oferta, que hasta un ideólogo del Escuadrón de la Muerte llegó a diputado y se saca fotos con el mismo Tabaré Vazquez! Uno a veces se pregunta que suerte hubiera corrido Amodio de pertenecer al Frente Amplio, lo habrían denunciado, lo habrían procesado? Siempre me quedó esa duda.....

Un hijo me decía: "si esta es la izquierda, la derecha está demás" y no le faltaba razón. Sin olvidarnos claro está, que el gran negocio, la gran estafa está consolidada y legitimada por una idea original: Hacerle creer a la gente que se trata de un proyecto de izquierda en donde todo el mundo tiene cabida (aquí no se pregunta nada) y por tanto la mejor alternativa a una "derecha" fuera de época, en donde sus representantes son tan burros que con abrir la boca ya le están haciendo el juego al Frente Amplio. Y es allí donde la gente piensa con razón: "para semejante candil, es mejor seguir a oscuras" o "estos son malos, pero aquellos son peores", en una competencia a menos, hacia abajo. No me digan que el proyecto progresista no es original.......




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