viernes, 8 de junio de 2018

Nunca falta un buey corneta




por Hugo Bruschi

Si fuéramos a recopilar titulares y artículos de la prensa uruguaya, que nos convidan a la indignación, tendríamos una enciclopedia. Nos venden imágenes que no se corresponden con la realidad y muchas veces nos llevan a sospechar, que estamos ante gente que entendió mal la tarea periodística. Cuando nó aquella suerte de prostitución vocacional, que nos mencionaba Mario Benedetti: Se venden sin que nadie ofrezca comprar sus servicios.

Los dueños de los medios, no necesitan decirles "quiero que escriba en tal sentido", ellos por olfato saben cual es el gusto del patrón. Y lo más grave es que esta gente se dice y siente, periodistas. No sería más honrado, más sincero decir: "me tuve que convertir en escriba para no perder el trabajo"?. No los exoneraría de culpa, pero los entenderíamos, sobretodo cuando hay una familia que mantener, un préstamo que pagar. Pero lo que jamás deberemos admitir, sería que para ello deban ensuciar a quienes aún permanecen dignos.
Ayer leía en El Observador un artículo futbolero, que si no fuera porque medio Uruguay está más pendiente del Mundial que de su cruda realidad, pasaría desaparcibido. Un individuo nos dice que comparando el caos que vive la selección Argentina, está cada vez más orgulloso de Tabárez y su seleccionado. Y como ejemplo de caos -y este es la verdadera intención- nos señala la negación de los jugadores argentinos a jugar contra Israel. Y este individuo agrega, que eso jamás pasaría con la selección uruguaya, que sería impensable. En ningún momento nos señala el caso Zuloaga…..Bueno, este es el periodismo que nos ofrecen, en donde una actitud digna se presenta como símbolo de caos…...








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